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Diciembre 2015

Testigos y profetas de la alegría

Editorial Revista Vinculum (Conferencia de Religiosos de Colombia)

En el presente número de la revista Vinculum hemos querido reproducir el monográfico que la Revista Vida Religiosa de España ha compartido con las publicaciones de vida religiosa, sin lugar a dudas, reconociendo el trabajo y la síntesis que a buena hora ha realizado el padre Aquilino Bocos en el contexto del Año de la Vida Consagrada.

Somos conscientes que durante este año han sido muchos los eventos, actividades y publicaciones que se han realizado para llegar al corazón de los religiosos y religiosas en el mundo. Hoy como ayer, al iniciar el año de la Vida Consagrada, se suscitaba una expectativa por lo que sería para la Iglesia y para la vida religiosa. Se recibieron con mucho cariño los documentos de la sagrada Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica: Alegraos y Examinad; también la Carta Apostólica a todos los Consagrados de su santidad Francisco.

Estos documentos fueron y seguirán siendo la base de reflexión y el fundamento crítico para la reflexión, meditación y oración de todos los religiosos y religiosas. Hombres y mujeres que han acogido la llamada e invitación del Señor a seguirle y que han dejado todo para ir por todo el mundo a anunciar el Reino.

El padre Aquilino en su texto: Vida Consagrada: Testigos y profetas de la alegría, en la primera parte, hace una contextualización de la celebración del Año de la Vida Consagrada, resaltando tres aspectos que confluyen en dicho acontecimiento: Los cincuenta años de la clausura del Concilio Vaticano II, la llamada a una nueva evangelización y la sensibilidad del papa Francisco por la vida consagrada. Nos recuerda nuevamente los objetivos del Año: Mirar el pasado con gratitud, vivir el presente con pasión y abrazar el futuro con esperanza. Y, finalmente, resalta la categoría Alegría, que es expresión de una vida consagrada plena. Ya que la alegría desborda el corazón de los consagrados y contagia la esperanza en la vida futura. El corazón alegre evangeliza donde quiera que esté y con los medios que sean.

  En la segunda parte, aborda el don inefable de la Alegría, don que recibe la Iglesia, sus miembros, por vocación y misión, a ser alegres. Hace un breve recorrido por la historia de la salvación tras la huella de la alegría: la alegría en María, en Jesús, en los discípulos, en san Pablo, y la alegría en la comunidad cristiana, en la fe y en la oración.

En la tercera parte, hace un recuento de la memoria agradecida y la esperanza. La memoria nos permite la salvación, nos sitúa en el tiempo, en la gratuidad, en la alianza, en la conversión y nos relanza hacia el futuro. Memoria que nos hace soñar con el Espíritu que nos permite volver a las fuentes de nuestra alegría, al espíritu de los santos fundadores y fundadoras, a la experiencia primera vocacional, a mirar el pasado con gratitud por lo vivido, por lo logrado, a ensanchar los corazones con generosidad, con creatividad y con espíritu de interiorización, a dejarnos sorprender por los textos conciliares y postconciliares, a abrazar con esperanza el futuro desde el común peregrinar en la construcción del Reino.

   La cuarta parte, se centra en la pasión por el presente, invitación a revisar lo que hoy estamos haciendo, en este momento presente, a vivir alegres en la misión, alegres en la salida a las periferias, creciendo en la conversión pastoral, siendo testimonio y sin miedo al cambio. Alegres desde el amor, pasión por Cristo y por la humanidad, alegres en la comunión, en la precariedad y en la adversidad.

Y, finalmente, con el quinto apartado testigos y profetas de la alegría hace el cierre de su escrito invitando a los religiosos y religiosas a ser testimonio y profecía de ese gran don del encuentro personal con el Señor, de él nace la alegría, y esa alegría es el insumo de la misión de la vida consagrada. Llevar la vida, la Buena Nueva, el amor, la paz, la justicia a todo el mundo. Ser coherentes con el don recibido. Vivir este año como tiempo propicio para la conversión y dejarse reconciliar; para escuchar la Palabra; para renovar la alianza; cualificar las relaciones; redimir nuestro espacio y nuestro tiempo; intensificar la espiritualidad desde la dimensión contemplativa; estar abiertos a la llamada a involucrarse en la nueva evangelización haciendo propios los sentimientos del papa Francisco: Atrevernos a primerear, involucrarse, acompañar, fructificar y festejar

 Deseamos que este monográfico sea un medio para finalizar un año de gracia en el amor del Señor que nos ha llamado a vivir alegres desde nuestras opciones de vida.

En nombre de los miembros de la Junta Directiva y del comité editorial de la Revista Vinculum, agradecemos su fidelidad y le deseamos a todas y todos unas ¡Felices pascuas de navidad 2015 y próspero año 2016 en la gracia del Señor!, que nos invita a ser discípulos misioneros, discípulas misioneras, en la construcción del Reino, allí donde la vida clama.

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