ReliPress | RELIGIOUS LIFE PRESS
Dicembre 2017

La tierra nos movió y nos sigue moviendo

Hna. Esperanza Pilar Chagoya Mingüer SSpS

El 7 de septiembre un sismo de 8.2 nos hizo caer en la cuenta de nuestra fragilidad humana, pero también caer en la cuenta que somos proyecto de Dios, de relaciones abiertas, necesitábamos reconciliarnos con la familia, en la escuela, en el trabajo, en la Iglesia, con Dios y con la tierra.

La primera reacción de aquella noche fue: que debo de hacer, nos movió a todos y a todas, una vez que aparecieron los primeros rayos del sol supimos de la magnitud de la destrucción, las noticias empezaron a regarse como pólvora, nuestros hermanos de la Región del Istmo fueron los más afectados, se confirmó el deceso de tres personas, casas destruidas, daños en carreteras, en escuelas, en hospitales una gran conmoción nos invadió. Las réplicas continuaban y la incertidumbre crecía al igual que las necesidades de las comunidades que habían sido fuertemente afectadas.

Ante esta realidad de dolor, impotencia se manifestó la presencia del Señor mostrándonos su rostro de misericordia y amor a través de la solidaridad de mujeres y hombres de buena voluntad que de manera inmediata dieron respuesta organizándose para enviar ayuda humanitaria a nuestros hermanos del Istmo y de los Mixes.

Desde el Equipo del Programa Diocesano de Proyección Social de la Fe nos permitieron ser copartícipes en la ayuda que en estos momentos de gran penuria era necesaria. Sin pensarlo demasiado se tomó la decisión de abrir el Centro de Acopio que asumiría la responsabilidad de recibir y distribuir la ayuda humanitaria que nos hicieran llegar.

No tenemos ninguna duda Dios esta con su pueblo, la respuesta fue inmediata recibimos acopios de las diferentes parroquias de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, de Quintana Roo, de Mérida, de CDMX, de Parras, Coahuila, Guadalajara, de Caritas de México, de familias Oaxaqueñas que se hacían presentes para llevar, compartir lo que tenían, de igual manera la respuesta de jóvenes, mujeres, hombres que llegaban como voluntarios para ayudar en la selección de los provisiones en el Centro de Acopio.

El 24 de septiembre del presente se celebró la Eucaristía en Asunción Ixtaltepec, Oax., los obispos de la Provincia Eclesiástica de Oaxaca presidieron por aquellos que perdieron la vida y por todas las familias que perdieron su patrimonio forjado por el esfuerzo y trabajo diario.

El Arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, José Luis Chávez Botello destacó que “este acontecimiento de terremotos es un llamado fuerte a todos, Dios nos llama hoy y ya muchos están respondiendo, vayan, moverse ya es signo de vida, más cuando podemos levantarnos y orientar los pasos para construir, para ayudar a vivir mejor. Siempre los llamados del Señor tienen un sentido y una finalidad”.

La invitación se mantiene:

Vamos a trabajar donde Dios quiera y como Dios quiera

 

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Informativo CIRM

Una publicación de la Conferencia de Superiores Mayores Religiosos de México

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